Para la niñez y las mujeres de Costa Rica

Cómo trabajamos

Casa CreSer ofrece atención residencial estructurada para madres adolescentes que han vivido situaciones de violencia, abuso o abandono. En un entorno seguro y conectado con la naturaleza, las jóvenes madres con sus hijas e hijos reciben protección constante y acompañamiento profesional mientras recuperan estabilidad y avanzan hacia una vida independiente.

Protección residencial

Casa CreSer funciona como un Centro Residencial para madres adolescentes con sus hijas e hijos que han atravesado experiencias de violencia, abuso o abandono. Brindamos un entorno de vida protegido, en armonía con la naturaleza, donde las jóvenes madres y sus bebés pueden permanecer de forma segura mientras reciben apoyo diario estructurado y acompañamiento constante.

Acompañamiento profesional

El apoyo es proporcionado por personal calificado y en coordinación con el PANI garantizando estabilidad y protección responsable.
Las madres y sus hijos reciben:

  • Acompañamiento psicológico
  • Orientación desde trabajo social
  • Planes de atención individualizados
  • Supervisión constante y condiciones de seguridad

Educación y habilidades para la vida

Las jóvenes madres reciben apoyo para continuar con su educación y desarrollar habilidades prácticas que les permitan construir una vida adulta independiente:

  • Continuidad educativa
  • Desarrollo de habilidades para la vida
  • Acompañamiento en responsabilidad personal y toma de decisiones

El objetivo es la autonomía a largo plazo, no una ayuda temporal.
Personal responsibility and decision-making support

Vínculo madre-hijo(a) y desarrollo temprano

Se presta especial atención a fortalecer el vínculo entre madre e hijo(a). La primera infancia se reconoce como una etapa fundamental para el bienestar a largo plazo. Cuando la maternidad temprana cuenta con el apoyo adecuado, puede convertirse en un camino hacia la resiliencia y no hacia una vulnerabilidad persistente.

Un entorno cotidiano saludable

La estabilidad en la vida diaria crea las condiciones necesarias para sanar y avanzar. Por eso atendemos el conjunto de la vida cotidiana, para que el crecimiento sea posible. Las madres y sus hijos tienen acceso a:

  • Alimentación nutritiva
  • Deporte y actividad física
  • Contacto con la naturaleza
  • Rutinas estructuradas
  • Cuidado emocional constante y un entorno seguro