Cómo trabajamos
Casa CreSer ofrece atención residencial estructurada para madres adolescentes que han vivido situaciones de violencia, abuso o abandono. En un entorno seguro y conectado con la naturaleza, las jóvenes madres con sus hijas e hijos reciben protección constante y acompañamiento profesional mientras recuperan estabilidad y avanzan hacia una vida independiente.
Protección residencial
Casa CreSer funciona como un Centro Residencial para madres adolescentes con sus hijas e hijos que han atravesado experiencias de violencia, abuso o abandono. Brindamos un entorno de vida protegido, en armonía con la naturaleza, donde las jóvenes madres y sus bebés pueden permanecer de forma segura mientras reciben apoyo diario estructurado y acompañamiento constante.
Acompañamiento profesional
El apoyo es proporcionado por personal calificado y en coordinación con el PANI garantizando estabilidad y protección responsable.
Las madres y sus hijos reciben:
- Acompañamiento psicológico
- Orientación desde trabajo social
- Planes de atención individualizados
- Supervisión constante y condiciones de seguridad
Educación y habilidades para la vida
Las jóvenes madres reciben apoyo para continuar con su educación y desarrollar habilidades prácticas que les permitan construir una vida adulta independiente:
- Continuidad educativa
- Desarrollo de habilidades para la vida
- Acompañamiento en responsabilidad personal y toma de decisiones
El objetivo es la autonomía a largo plazo, no una ayuda temporal.
Personal responsibility and decision-making support
Vínculo madre-hijo(a) y desarrollo temprano
Se presta especial atención a fortalecer el vínculo entre madre e hijo(a). La primera infancia se reconoce como una etapa fundamental para el bienestar a largo plazo. Cuando la maternidad temprana cuenta con el apoyo adecuado, puede convertirse en un camino hacia la resiliencia y no hacia una vulnerabilidad persistente.
Un entorno cotidiano saludable
La estabilidad en la vida diaria crea las condiciones necesarias para sanar y avanzar. Por eso atendemos el conjunto de la vida cotidiana, para que el crecimiento sea posible. Las madres y sus hijos tienen acceso a:
- Alimentación nutritiva
- Deporte y actividad física
- Contacto con la naturaleza
- Rutinas estructuradas
- Cuidado emocional constante y un entorno seguro